¿Necesitas un analgésico? Usa tu cojín de meditación

Natalia Gomez del Pozuelo/ septiembre 7, 2015/ Blog/ 0 comments

El dolor, sea del tipo que sea, es algo con lo que muchas personas conviven, pero los expertos dicen que la meditación puede ser la clave para el alivio a largo plazo.

Los que sufren de dolor, muchas veces tratan de solucionarlo con un par de analgésicos, que ofrecen una solución rápida pero son solo un alivio pasajero; si desean una solución a largo plazo ésta podría estar en su cojín de meditación.

Según un estudio publicado a principios de 2015 en The journal of pain la meditación puede ser la respuesta para aliviar el dolor recurrente o crónico. Los investigadores llegaron a la conclusión de que la mayoría de los participantes del estudio, sintieron una reducción significativa del dolor tras ocho semanas de práctica de meditación.

Según otro estudio del Centro Médico Baptista Wake Forest en Winston-Salem (Estados Unidos) que se publicó en la revista «Journal of Neuroscience» la meditación produce potentes efectos analgésicos en el cerebro. El director de la investigación, Fadel Zeidan, explica que poco más de una hora de entrenamiento en meditación puede reducir de forma destacable la experiencia de dolor y la activación cerebral asociada al mismo: “Descubrimos un gran efecto, de alrededor de un 40 por ciento de reducción en la intensidad del dolor y un 57 por ciento de reducción en el malestar asociado. La meditación produjo una mayor reducción del dolor que incluso la morfina u otros fármacos analgésicos, que suelen reducir el dolor en tasas de aproximadamente el 25 por ciento”.

Los investigadores creen que la meditación tiene gran potencial para su uso clínico dado que el entrenamiento necesario es muy reducido y produce grandes efectos analgésicos. “Este estudio muestra que la meditación produce efectos reales en el cerebro y puede proporcionar una eficaz manera de reducir de forma sustancial el dolor sin medicamentos”, explica Zeidan.

 ¿Cómo reduce el dolor la meditación?

“El dolor crónico se asocia frecuentemente con la angustia y con altos niveles de estrés”, dice Andreas Michalsen, MD, profesor de la universidad Charité de Berlín.

Michaelsen sostiene que cualquiera de las formas de meditación ofrece beneficios similares para aliviar el dolor: “La meditación produce efectos sobre los centros cerebrales que modulan las señales de dolor neurobiológico”. La meditación elimina esencialmente el sufrimiento relacionado con el dolor.

“Nos sorprendió observar el gran efecto que tiene sobre el dolor, pero no un efecto claro sobre la función en sí”, dice Michaelson, “sino sobre el “sufrimiento” que produce el dolor.”

Cambio en la experiencia del dolor

“He visto la meditación consciente utilizada para todo tipo de dolor físico y emocional”, dice Sharon Salzberg, autor de La misericordia y la felicidad real en el trabajo. “por un lado, permite distinguir el dolor físico del añadido tormento mental que produce estar inmerso en el pensamiento: ‘esto nunca va a cambiar’, ‘nadie más sufre como yo’, ‘estoy solo’, ‘todo esto es mi culpa’…”  La atención plena te enseña a ver la espiral descendente de los pensamientos negativos y dejarlos ir. “La atención plena también ayuda a deconstruir el dolor: en lugar de verlo como un bloque sólido que se ha hecho cargo de una parte del cuerpo, de alguna manera se penetra en el dolor y se ven momentos de presión, momentos de calor, de frialdad, etc.” y el hecho de descomponerlo, lo reduce.

Cómo utilizar la meditación para aliviar el dolor

Mare Chapman, psicoterapeuta basado en mindfulness comenta que la meditación puede ayudar a aliviar tanto el dolor crónico como la tensión muscular inducida por el estrés, la migraña ocasional, los calambres menstruales. Si bien puede no ser capaz de eliminar la causa, al menos se deja de sufrir. Chapman ofrece estos consejos para el uso de la meditación consciente para tratar con el dolor:

  1. Observa el dolor

Fíjate en el lugar en el que se encuentra el dolor, lo que se siente, cómo reacciona el cuerpo a él, qué pensamientos produce.

  1. Estar presente

Comienza centrándote en la respiración. Puedes hacer respiraciones abdominales profundas o simplemente concentrarte en la inhalación y la exhalación. Concéntrate en tu cuerpo, en su conexión con el suelo o la superficie sobre la que descansa.

  1. Interésate

Investiga el dolor como si lo experimentases por primera vez. Interésate por el dolor en ese momento. “Cuanto más curioso seas acerca de las sensaciones reales de molestia, menos pensamientos negativos generarás, que son los que llevan al sufrimiento”, dice Chapman.

  1. Repite con regularidad

Cualquiera que sea la forma de meditación elegida, es conveniente que sea una práctica regular. Chapman comenta que con el tiempo esta práctica entrena al cerebro para responder al dolor de forma natural, de manera tranquila y sin sufrimiento.

Fuentes:

CARRIE ANTON  |  JUN 18, 2015 http://www.yogajournal.com/meditation/meditation-neck-pain-relief/

ABC: http://www.abc.es/20110406/sociedad/abci-meditacion-dolor-201104061128.html

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